domingo, 4 de noviembre de 2012

La decisión ya está tomada

A veces me sorprende lo poco que la gente confía en mí.
Hace poco más de un mes tomé una decisión muy importante para mí, quizás la decisión más importante que he tomado en toda mi vida. No fue una decisión fácil, más bien todo lo contrario. Y por eso mismo tardé mucho tiempo en convencerme de que era exactamente lo que tenía que hacer y que no podía ser de otra manera.
Acabar con una relación que ha durado cinco años siempre es difícil. Significa alejarte de alguien que ha estado ahí siempre (o al menos muchas veces) que le has necesitado, de alguien con quien has crecido y con quien has compartido muchas experiencias y recuerdos. Pero eso no significa que eso tenga que durar para siempre.
Ha llegado un momento en que esa relación era insostenible. No tenía sentido continuar y tengo motivos muy firmes para pensar eso.
Por eso precisamente me molesta que la gente espere de alguna forma que me arrepienta de mi decisión. ¡No fue algo que decidí a la ligera!
Ha pasado ya un mes y no me he arrepentido ni una sola vez de mi decisión. ¿Significa eso que soy una insensible? No, simplemente me he dado cuenta de que el mundo no se acaba por terminar con alguien. Ni siquiera me he sentido abandonada ni desamparada como pensé que me sentiría. De alguna forma me siento incluso bien porque esty segura de haber tomado la decisión correcta.

Ahora puedo rehacer mi vida.
De hecho, en este mes muchas cosas han cambiado en mi, incluso mi forma de pensar. Y creo que todos los cambios han sido para bien.
Por tanto, ¿Por qué habría de arrepentirme de algo que me hace sentir tan bien?