Me ha sorprendio mucho porque el plazo de entrega de los cuentos era justo en febrero, cuando tenía los exámenes de selectividad. Y, como siempre me ha dado rabia dejaar pasar algo, escribí el cuento en una tarde y lo envié. Así que mi primer borrador ha ganado.
Y hace dos años mi supercuento que le hice leer a todas mis amigas de clase para que me diesen su opinión no ganó. Empiezo a replantearme mi forma de escribir, porque por lo visto mis borradores son mejores que mis cuentos.
He descubierto la clave para escribir.

