domingo, 3 de mayo de 2009

Sam Savage, Firmin


In the end, seeing myself for the first time was not at all like seeing just any old rat. The experience was more personal, and more painful too. While it was easy enough to gaze at the unlovely shapes os Shunt or Peewee, it was horrible to have to look upon my own similar aspect. I realized, of course, that the intensity of this pain was in exact proportionto the enormity of my vanity, but that thought only made things worse. Not just ugly, but vain as well- which only added ridiculous to the pile. There I stood, tilted slightly, in irrefutable detail- short, thick-waisted, hairy, and chinless. Firmin: fur-man. Ridiculous. The chin, or the lack thereof, caused me special pain. It seemed to point- though in fact this nonentity was incapale of anything as bold as pointing- to a gross lack of moral fiber. And I thought the dark buling eyes gave me a revoltingly froglike air. It was, in short, a shifty, dishonest face, untrustworthy, the face of a really low character. Firmin the vermin. But the details- no chin, pointy nose, yellow teeth, etc.- were not important in themselves when compared to the overall impression of ugliness.
From them on I went to great lengths to avoid my own reflection. S I developed little mental trick: whenever this happened, instead of saying `that's me' and bursting into tears, I would say `that's him' and run away.

domingo, 19 de abril de 2009

Ann Benson, El Médico Del Tiempo

Era la primavera después de un duro y largo invierno que trajo por segunda vez la plaga llamada DR SAM. El sol tenía el brillo propio de abril, pero el viento paracía haberse quedado en marzo; rugía por la ladera de la montañacon la rerocidad del león, y levantaba olas en la supercifie de la rápida corriente del río.delgados tallos verdes luchaban por abrirse paso entre los tenaces restos de hieloadosados a la ribera. El agua era casi opaca por el fango y los deechos que arrastraba la corriente por el abajo, como cada año. Para junio se acabaría el arrastre de sedimentos y el agua volvería a ser clara comoel cristal, hasta el fondo del río.
Dese la silla de sus caballos, Janie Crowe y Tom Macalester- parido y mujer- miraban el puente que unia los casmpamentos.
-No lo sé- dijo Tom-. No me gustas el aspecto de lo que hay allá abajo.
_amí tampoco- respondió Janie.
se suponía que los trolls gobernban las tierras que se extendían bajo los puentes del mundo. Pero debajo del que conectasba Northmpton con Hadley había colonias de vagabundos que huían del DR SAM y que no poodían-o querían- unirsea alguno de los grupos supervivientes formados en el valle.

Terry Pratchett & Neil Gaiman, Buenos Presagios


Hacía un día estupendo.
Como todos los anteriores. Habían pasado bastantes más de siete hasta entonces y la lluvia no se había inventado aún. Pero las nubes que acechaban al este del Eedén insinuaban que la primera tormeta estaba de camino, y que menuda iba a ser.
El ángel de la puert del Este se cubrió la cabeza con las alas para protegerse de las primeras gotas.
-Perdón- se dispulpó amablemente-.¿Qué decías?
-Decía que uno cayó con todo el equipo-contestó la serpiente.
-Ah, sí. dijo el ángel, que se llamaba Azirafel.
-A mí me parece un poco exagerado, la verdad- opinóla serpierte-.O sea, con eso de la primera infracción y demás. Es que no veo qué tiene de malo saber qué diferencia hay entre el bien y el mal.
-Algo malo ha de tener-razonó Azirafel, con ese tono ligeramente preocupado de quien tampoco lo ve y sigue casvilando-, porque, de lo contrario, tú no habrías tomado parte. -A mí sólo me dijeron "Sube allá arriba u líala gorda"- protestó la serpiente, que se llamaba Crawly, aunque estba pensando camiarse el nombre. Y es que Crawly, ese nombre de reptil adulador, no iba con él; lo tenía decidido.
-sí, pero eres un demonio. No creo que te sea posible hacer el bien-dijo Azirafel-. Por naturaleza, vamos. Insisto. No es nada personal, de veras.
-Pero no negarás que algo de teatro sí que tiene-replicó Crawly-. O sea, señalar el Árbol y decir "No lo toques" en mayúsculas, Muy sutil no es, ¿verdad?. O sea, ¿por qu´ñe no lo pone en la cima de una montaña o un poco alejado? Para mí que Éste se trae algo entre manos.
-Más nos valdría no especular-dijo Azirafel-. Como siempre digo, no se puede anticipar lo inefable. Lo que está bien es Bueno y lo que está mal es Malo, y punto. Si uno hace algo Malo cuando se le ha mandado haer algo ueno, se merece un castigo. Ehm.,..
Se quedaron sentados en un incómodo silencio, y observaron las gotas, al caer, herían las flores tempranas.
Por fin Crawly tomó la palabra.
-¿No tenías una espada flameante?
-Ehm...-Una expresión de culpabilidad pasó por el rostro del ángel, y volvió para quedarse.
-Si que tenías una, ¿verdad?-insistió Crawly-. Aredía que daba gusto.
-Ehm, bueno...
-Era impresionante, ¿eh?
-Bueno, sí, pero...
-No me digas que la has perdido.
-No, de ningún modo. Perderla, no la he perdido;más bien...
-¿Qué?
Azirafel parecía desconsolado.
-Si tanto te importa...-dijo con un asomo de irritación-, la he regalado.